domingo 19 de noviembre de 2017 -
A Revolta | Magazine Cultural Online
29S Congreso Brais G. Rouco

Este reportaje es una selección representativa de las miles de imágenes que pude tomar entre mayo de 2011 y febrero de 2013 en diferentes concentraciones y manifestaciones que recorrieron las calles de Madrid.

Como ciudadano que asistió a la ya histórica manifestación del 15 de mayo de 2011, sentí la obligación personal de seguir acudiendo, siempre que mi trabajo en series de ficción me lo permitía, a todas las movilizaciones celebradas a partir de esa fecha. Una obligación acompañada de la necesidad de contar en primera persona a mis amigos, familia y compañeros lo que se estaba viviendo en la capital española: un movimiento social y pacífico sin precedentes en este país, un cambio de actitud de la sociedad, una unión real del pueblo ante las injusticias y comportamientos de la que fue denominada a partir de entonces como “casta gobernante”. Como persona, sentía que mi deber era participar de esa unión. Como fotógrafo, mi deber era ser testigo de lo que allí pasaba, contar cómo la gente aprendía, enseñaba y discutía sobre política, filosofía, moral… En definitiva: mostrar cómo construíamos una ciudad dentro de otra que gritaba al mundo, “no somos idiotas, queremos lo que es nuestro”.

Rebaño. Brais G. Rouco

“El rebaño sin miedo” es el resultado de muchas horas de pie, sin dormir, de carreras, discusiones, algún que otro porrazo, miedo… pero sobre todo de esperanza e ilusión. Las semanas que duró la acampada fueron muy intensas. Queríamos no, necesitábamos cambiar el mundo. La gente se había puesto a poder, y esa gente también era yo. Poco o nada me importaba levantarme a las seis de la mañana para ir a trabajar: después de mi jornada laboral, a las seis o siete de la tarde, cogía mi cámara, la mochila y algo de comida y me iba a la Puerta del Sol hasta las tres de la madrugada.

Fueron unos meses duros, pero llenos de grandes momentos mágicos e irrepetibles dignos de ser recordados e inmortalizados. Es el caso de la panorámica de la Puerta del Sol el día 17 de mayo, donde miles de personas se concentraron, convocadas a través de las redes sociales, para protestar contra el abuso policial de la noche del domingo 15, cuando miembros de la Unidad de Intervención Policial intentaron desalojar por la fuerza a las personas allí acampadas. Esa tarde, todavía asombrados por la afluencia de gente el 15 de Mayo, nos dimos cuenta de la fuerza que teníamos, de que éramos la mecha de un despertar. Recuerdo oír decir a unos compañeros, “¡esto parece fin de año!”, pero era el fin del letargo.

SOL 17-05-11 Brais G. Rouco

También la manifestación de recibimiento de la Marcha Negra, integrada por mineros llegados desde Asturias, fue uno de esos momentos memorables, y puedo decir que me marcó. Era 11 de julio de 2012 y viví la primera carga policial en la que realmente sentí miedo: una pelota de goma pasó demasiado cerca de mi cabeza, tanto que al día siguiente me compré un casco que pasó a formar parte de mi equipo, siendo desde entonces incluso más importante que el flash. Sin embargo, no lo llevé al Congreso de los Diputados el 25 de septiembre, otro día para recordar por ser aquel en el que más pavor he experimentado hasta hoy. No por las descomunales cargas policiales (a las que, por otra parte, ya estábamos acostumbrados), sino por haber sido objetivo de dotaciones de antidisturbios de la Policía Nacional al intentar fotografiar una mujer que yacía sangrando en el suelo detrás de la línea policial. No sé quién fue, pero probablemente le debo muchísimo a la persona que me agarró de la mochila y me sacó de un tumulto en el que yo era la presa. Y aunque en esta ocasión no llegué a disparar, no dejo de repetirme cada día la famosa cita de Robert Capa: “si tus fotografías no son buenas es porque no te acercaste lo suficiente”.

Bots. Brais G. Rouco

Antes de finalizar, he de reconocer que realizar estas fotografías me ha cambiado en muchos aspectos: además de mejorar técnicamente, he madurado personal y profesionalmente, ya que tuve oportunidad de ver cómo trabajaban mis compañeros profesionales, qué buscaban, dónde y en qué momentos disparaban. Comparar mi trabajo con el suyo formaba parte, y aún lo hace, de mi rutina diaria, razón por la cual intenté fijarme más en los detalles y zonas en las que ellos no lo hacían, bien porque ya sabían lo que buscaban de antemano, bien porque otro tipo de fotografías no le interesarían al medio para el que trabajan.

Resumiendo lo dicho, esta selección intenta mostrar mi experiencia personal, mi visión de la lucha pacífica de la ciudadanía y la violencia y represión de las U.I.P. Por supuesto estas fotografías no son imparciales, no fue esa mi intención en ningún momento. Son simplemente un reflejo de lo que nos estaba pasando en el lado en el que yo estaba.

 

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