domingo 23 de julio de 2017 -
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DE LA CIMA A LA SIMA

Sísifo

De todos es conocido que el éxito puede nublar la mente, hasta el punto de echar por la borda años de trabajo. En el deporte conseguir el éxito es complicado, además: ¿qué podemos considerar éxito? La Real Academia de la Lengua menciona en su definición que es un resultado feliz, una buena aceptación… Yo pienso que el éxito es tener junto a ti a la gente que quieres, salud y una cuenta corriente que te permita vivir desahogado. Sin embargo, para algunos esto último es superficial, pues no se podría considerar éxito llegar a estas tres metas por medio de “trampas”. Un ejemplo: disponer de una buena cuenta corriente trabajando en un banco y a la vez sisar de la caja te lleva a un equilibrio inestable porque el día que se descubra el pastel entonces todo falla. Otro ejemplo estaría en tener a la gente que quieres sometida a continuas mentiras y así es el dicho: se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. En cuanto a la salud, y ahí quería llegar, la salud para los deportistas está unida a la forma física, dieta y trabajo constante para llegar al éxito.

Foto: Phil Romans//www.flickr.com/photos/mdu2boy

La vida profesional de un deportista, dependiendo del deporte y sin contar que pueda acabar en un despacho de una federación o de un club deportivo, depende del éxito que tenga. Está el caso del nadador Michael Phelps, famoso por sus 22 medallas olímpicas, que se retiró de la natación con 27 añitos. Ya poca gente se acuerda de su coqueteo con la conducción en estado de embriaguez y su fotografía fumando marihuana, llevándole esta última acción a ser suspendido durante 3 meses. Pecata minuta lo de Michael Phelps, que ganó bastante dinero en sus años de chapoteo y ha podido dedicarse a nuevas cosas: el golf no se le da mal ni los correspondientes contratos ajenos al mundo de la piscina. Ciertamente hay muchos ejemplos de grandes deportistas que a base de mentiras, sexo, alcohol, drogas y dopaje han arruinado su vida personal y profesional y esto, seguro que no me equivoco, ha pasado en todos los deportes.

Mike TysonEn el boxeo varios son los grandes púgiles que han perdido con estrépito su carrera deportiva. Os sonará “Iron” Mike Tyson, a quien pocos contrincantes le duraban más de un asalto. Rodeado de rumores de violencia fuera del ring, rodeado de depresión, infidelidades, encarcelado por violación, arranca un trozo de oreja a un contrincante y dilapida, gracias al abuso de drogas y alcohol, sus abundantes ganancias declarándose al final en bancarrota. En España todos nos acordamos del Poli Díaz, “El Potro de Vallecas”, que acabó hundido en la droga y en la violencia fuera del ring y que no hace mucho fue apuñalado, según los diarios nacionales, sin razón.

En el atletismo, el canadiense Ben Johnson sorprendió a propios y a extraños al superar al “hijo del viento” Carl Lewis en las Olimpiadas de Seul 1988, donde tras ganar la joya de la corona del atletismo, los 100 metros lisos, fue descalificado por dar positivo en las pruebas de dopaje. Posteriormente, también admitiría haber tomado sustancias dopantes durante años, por lo que la IAAF le retiró todos sus títulos. Después de esto fue entrenador personal de Maradona, del hijo de Gadafi y tiene varios líos económicos aunque conserva a la familia a su alrededor.

Foto: Cliff1066/www.flickr.com/photos/nostri-imagoEn el golf se ha escuchado siempre que muchos jugadores acudían al campo borrachos y otros ya ni iban, aunque esto parece cosa del pasado. Uno de los casos más sonados es el del norteamericano John Daly, ganador de dos grandes (dos de los cuatro torneos más importantes para los golfistas en una temporada). Daly destrozó una gran carrera deportiva por culpa  del alcohol, drogas, juego, vamos lo que viene siendo mala vida. Se comenta que varias marcas de material habrían pagado algunas de sus deudas de juego, sin olvidar que ha adornado su vida con cuatro divorcios y múltiples salidas de tono delante del público. Todo lo contrario a John Daly parecía ser Tiger Woods, el reconocido primer atleta del golf moderno (su forma física le permitía entrenarse con la elite militar norteamericana), defensor de la familia y objeto de mejor publicidad. Pero un mal día el gran Tiger se estrella contra un árbol con su coche, tras haber recibido un palazo por parte de su mujer, quien descubrió que extendía su cariño marital fuera del matrimonio, pasando automáticamente a perder patrocinadores y a un divorcio multimillonario. En la actualidad, Tiger Woods parece estar reconducido con nuevos meritos deportivos y una nueva y conocida novia, la famosa esquiadora Lindsey Vonn, quien se riera de Tiger cuando este pidió disculpas junto a su madre a través de la televisión (lógico).

Lance ArmstrongEl ultimo gran destape deportivo, que para muchos olía a muerto desde hace tiempo, es el caso de Lance Armstrong. Detrás de este exciclista estaba la gran fundación Livestrong, familia, compañeros de equipo y años y años de negación ante las acusaciones de dopaje, que finalmente reconoce el propio Armstrong al más puro estilo Tele5, con la famosa Oprah Winfrey tirándole de la lengua.

Tras esto, y vuelvo al principio, el éxito falla al mentir, al trampear, al jugarse la salud. Escuché a un exciclista en la televisión declarar que sus superiores le decían que si no tomaba las sustancias no correría. No lo entiendo, si tu jefe te dice que te tires de un puente… ¿¡te tiras!?.

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3 Comentarios

  1. kastroll 11 octubre, 2013 at 9:34

    Tramposos los hay por doquier, pero estos eran verdaderos olímpicos del todo por ganar:

    http://www.publico.es/deportes/473009/juicio-contra-el-fraude-paralimpico

  2. Tolly 16 octubre, 2013 at 20:18

    Gran post Mangas!!!
    En el deporte como en la vida lo importante no es el fin, sino el recorrido… Y que sea largo, justo y limpio

    • Álvaro Mangas 21 octubre, 2013 at 15:47

      Gracias por tu comentario Tolly. Pero el mérito es de Javier Blanco. Por un error informático ha aparecido el nombre del editor en lugar de su autor.

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