sábado 15 de diciembre de 2018 -
A Revolta | Magazine Cultural Online
torredesauronBN

El ser humano desde tiempos inmemoriales ha tenido el afán por llegar a lo más alto, por construir una torre que le pudiese acercar al cielo y es que al igual que existe la competencia por ser la persona más rápida, la más fuerte, la más grande o la que más hamburguesas come en una hora, también existe una competencia ideosincrásica por llegar a lo más alto. Es por esto que la construcción de una torre siempre lleva aparejada una idea de poder humano, ya sea una torre defensiva, un faro, una torre homenaje o una torre de televisión, y por supuesto en su estilo arquitectónico quedará marcado su verdadero afán.

Ya en la antigüedad el ser humano fue consciente de esa máxima absoluta, que sirve incluso para terminar con toda una saga de ciencia ficción: “la altura te da ventaja”. Así es, pero no solo da ventaja sino también poder. Sauron, que ha sido uno de los personajes de ficción con más mala leche sobre los que se haya escrito, conocía esta máxima, así que decidió construir una torre enorme para poner allí su ojo, ¿para qué haría esto? Está claro que para controlarlo todo, ver todo lo que pasaba a kilómetros de distancia y aunque la historia terminó saliéndole mal, el ser humano no aprendió de las enseñanzas de Tolkien y ha seguido los pasos de Sauron construyendo distintas torres y monolitos.

Torrespaña - DragadosDentro de estas construcciones arquitectónicas destacan sin duda las torres de televisión, ¿quién no conoce el “Pirulí” de Torrespaña? Pues bien, su construcción responde a un fin muy concreto: emitir la señal de las cadenas de televisión (en la mayoría de los casos también la de radio) y llegar a través de ella a todos los hogares de La Tierra. Es decir, en esencia lo mismo que quería Sauron con su ojo, los humanos sin embargo en nuestro afán por hacerlo todo lo más sofisticado posible, inventamos el televisor y un botón de power, suficiente para que se metan en nuestra casa, nos digan cómo vestir, qué comprar, cómo ser e incluso cómo comportarnos.

Muchas de estas torres se construyeron desde una perspectiva meramente funcional, es decir, tratar de enviar la mejor señal posible, en este caso simplemente se levantaba una atena de metal lo más alta posible y sostenida por cables de acero, sin embargo como todo en este mundo, el ser humano ha sabido darle su impronta a cada una de las construcciones y también en cierto modo reflejar la propia personalidad de la sociedad y la cultura en la que se ha creado. La máxima fundamental era: “a mayor altura mejor cobertura”. Y parece que se lo tomaron en serio por lo que podemos ver en la siguiente gráfica:

Torres de TV más altas

El “Árbol del cielo” (Skytree) en la ciudad de Tokyo con sus 634 metros se lleva la palma como la torre de telecomunicaciones más alta de La Tierra, seguida muy de cerca por sus vecinos chinos y la Torre de Cantón con 610 metros de altura.

 Tokyo Skytree [Tokyo, Japón]

Canton Tower [Cantón, China]

Estas dos torres orientales son construcciones recientes (2012 y 2009) por lo que EEUU no tiene nada parecido (todavía) aunque sí es cierto que dispone de la torre KVLY pertenenciente a la cadena NBC que con 628,8 metros, es la tercera construcción más alta de La Tierra, aunque se trata de una de esas antenas funcionales de las que hablábamos, un trozo de metal sostenido en pie por cables de acero. El tercer puesto de este ránking es para la CN Tower en Toronto, Canadá con 553 metros y seguida muy de cerca por la torre Ostankino, situada en Moscú y con 540 metros de altura. Mientras la canadiense es una gigantesca torre de telecomunicaciones de corte “clásico” y funcional, el diseño de la torre Ostankino Tower responde más al carácter ruso.

CN Tower [Toronto, Canadá]

Ostankino Tower [Moscú, Rusia]

Hace poco en una de esas charlas en las que decides que entre varias personas es más fácil dar una explicación al camino que lleva la humanidad, un amigo me dijo, “la televisión hace tiempo que está muerta”, a lo que contesté que no podría estar más en desacuerdo. La televisión apesta, eso sí, pero ha conseguido sobrevivir al empuje inicial de Internet y la tecnología de la comunicación de bolsillo y ahora más que nunca se encuentra en su plenitud, muy lejos aun de su vejez; se ha desprendido de la ingenuidad de la infancia, el idealismo de la juventud y es un/a adult@ despiadad@ que viene a por nosotr@s. ¿Qué no lo creéis? Mirad el culto que le profesamos a través de algunas de las más que fascinantes torres de televisión que existen a lo largo y ancho del planeta.

Oriental Pearl Tower [Shangai, China]

Milad Tower [Tehran, Irán]

Kuala Lumpur Tower [Kuala Lumpur, Malasia]

Las torres que hemos visto hasta ahora posiblemente sean las más conocidas debido a que se encuentran en el ránking de las más altas, sin embargo la cantidad de ellas que existen es inabarcable. Los grandes países interesados en el control tienen las más gigantes, los otros (países controladores incipientes) aunque menores en su gigantismo también tienen torres de poder destacables. Mostramos a continuación una selección de aquellas que más nos han llamado la atención por simbolizar de forma clara el dominio absoluto de la televisión como medio de control de la humanidad, su pensamiento y su socialización.

Zhengzhou TV Tower [Zhengzhou, China]

Turkmenistan Tower [Asjabad, Turkmenistán]

Liberec TV [Liberec, República Checa]

Riga TV [Riga, Letonia]

Tashkent TV Tower [Tashkent, Uzbekistán]

Torre Žižkov [Žižkov, Praga, República Checa]

Brasilia Digital TV tower [Brasilia, Brasil]

Torre del Cairo [El Cairo, Egipto]

Sidney Tower Eye [Sidney, Australia]

Liberation Tower [Kuwait, Kuwait]

Los dos nombres que reciben estas últimas torres (La Torre del Ojo y la Torre de la Liberación) sirven de ejemplo claro de cuál es la situación actual del Invento. También lo hace el hecho de que en los últimos diez años se hayan construido las torres de televisión más altas y que se sigan proyectando este tipo de monolitos de la sociedad de la información.

En su tiempo las catedrales se dedicaban a atraer a su interior a las personas de todas partes, guiados por una fe ciega se unían bajo su techo para adorar al creador, al mesías… En la era en la que nos ha tocado vivir, son las torres del poder las que congregan a la humanidad delante del televisor día tras día, educando a las futuras generaciones humanas en una fe ciega, la FE CATÓDICA.

Si te gusta este artículo, ¡compártelo!

Dejar una respuesta