sábado 21 de octubre de 2017 -
A Revolta | Magazine Cultural Online

Cuando Peter Pan se enteró de cuál era el triste destino de l@s niños perdid@s, decidió crear para ellos el País de Nunca Jamás. Su finalidad era la de rescatarlos del olvido eterno al que habían sido condenados.

Con la misma ilusión que el pequeño Pan, Ron Hornbarker ideó una especie de País de Nunca Jamás para los libros de todo el mundo, con él nacía, en Marzo de 2001, el Bookcrossing.

En muchos rincones de las ciudades de todo el mundo descansan en silencio y esperando a ser rescatados miles de libros. El culpable de ello no es otro que una especie de “club de libros” denominado Bookcrossing. La finalidad de este, es que aquellos libros que más han gustado a sus dueñ@s, sean leídos por tantas personas como sea posible. Para ello sólo han de ser “liberados”, es decir, depositados en lugares donde otr@s lectores los recogerán. Una vez leídos, estos los volverán a dejar en cualquier lugar destinados a ser recogidos de nuevo.

Esta idea surgió en la mente del americano Ron Hornbarker cuando navegando por Internet se topó con páginas en las que la gente dejaba cosas abandonadas a su suerte, como cámaras de fotos (www.phototag.org) e incluso dinero (www.wheresGeorge.com), para más tarde, a través de la red, seguirles el rastro por el mundo. Así que Hornbarker decidió activar de manera internacional esta modalidad de “caza y rescate” desinteresada de libros, donde lo divertido no es sólo el hecho de compartir lecturas, sino también el de seguirles la pista. Para ello puso en funcionamiento el portal www.bookcrossing.com, que tiene su versión española en www.bookcrossing-spain.com. A través de esta página tod@ aquel/la que encuentre un libro podrá no sólo saber quién lo ha dejado, es decir, cómo ha llegado hasta el lugar en que él lo recogió, sino también saber cuántos lugares ha visitado hasta llegar a sus manos.

Convertirse en liberador/a de libros es sencillo, todo aquel/la  que “libere” un libro para esta modalidad de lectura ha de entrar en www.bookcrossing.com y registrarse, siguiendo las instrucciones, primero a sí mism@ con un “nick” o pseudónimo, y posteriormente la obra. Desde ese momento el ejemplar poseerá una identidad propia o Bookcrossing ID (BCID),  una especie de DNI de libros, que le identificará como único. Asociado a su BCDI irá una página y en ella los lectores por cuyas manos haya pasado el libro escribirán cuándo y dónde lo recogieron y cuándo y dónde lo han vuelto a liberar, además de todas aquellas cosas que les gustaría destacar de su lectura.

Aunque a menudo este tipo de libros se suelen dejar en cafeterías, librerías, tiendas, etc., donde un cartel nos indica que allí se “liberan libros”, en ocasiones, muchos lectores deciden dejar sus libros en lugares públicos. Así que ¿cómo saber si el libro que nos encontramos pertenece a bookcrossing?…es sencillo, en la web de bookcrossing el lector puede descargarse de manera gratuita todo tipo de material como etiquetas o fichas de viaje que identificarán al libro como perteneciente a esta especie de club literario. Nos dará la clave una pegatina en el libro con textos como estos: “Soy un libro muy especial. Mira, estoy viajando alrededor del mundo haciendo nuevos amigos…” o “¡Pásale este libro a alguien o “déjalo libre” en su aventura!”. En la misma pegatina aparecerá siempre el BCID con que fue registrado el libro por su primer lector/a… no habrá duda entonces, en nuestras manos tendremos un libro de bookcrossing.

Por eso, si algún día en cualquier lugar del mundo tropezamos en nuestro camino con un libro solitario, ya no estará perdido, nos tendrá a nosotros que seremos su PeterPan, es decir, desde entonces no estará abandonado, simplemente será libre.

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