sábado 23 de septiembre de 2017 -
A Revolta | Magazine Cultural Online

EL DIFÍCIL RETO DE FORMAR Y ENTRETENER

portada

Ya se ha comentado por aquí que la televisión mantiene un poder casi omnímodo sobre nuestra sociedad. Yo reconozco haber sido escéptico respecto al futuro del medio y su posible disolución en el marasmo de la digitalidad, pero la percepción actual es que marca un patrón que sigue dominando el cotarro.

A la par que un monstruo tiránico, la televisión tiene el potencial de convertirse en un increíble instrumento educativo, aunque esa no sea la opción más rentable económicamente y así se refleja en la programación de las diferentes cadenas. Aunque la verdad es que para eso está La 2.

Es en esta cadena pública, en la que los únicos programas que sobrepasan consistentemente el 4% del share son el veterano y exitosísimo concurso didáctico Saber y Ganar, y la emisión de servicios religiosos (en su franja horaria arrasan…), donde se podría imaginar la posibilidad de un programa de humor y divulgación científica. Y Órbita Laika lo lleva a cabo la noche de los domingos.

A primera vista, se trata de un producto muy similar a El Hormiguero. No soy muy fan de ese programa, pero la funcionalidad de su estructura está más que probada allende el charco. ¡Sorpresa! Una vez eliminado de la ecuación el insufrible Pablo Motos, el formato de entrevista publicitaria a famoso de turno, salpicado de juegos, experimentos o vídeos que centren la atención de invitado, presentador y público, pasa a gustarme bastante más.

La verdad es que no se me ocurre nadie tan efectivo para marcarse un anti-Motos que Ángel Martín, cuyo sentido del humor ácido y lleno de sorna siempre ha gozado de mi favor. Además, después de todas las puyas que soltaba a Motos en Sé lo que hicisteis… tiene su gracia verlo metido en sus mismos zapatos. Últimamente se anima con canciones humorísticas al piano, y no lo hace nada mal.

programa

El programa está creado y dirigido por José Antonio Pérez (Bilbao, 1979), responsable de Ciudad K, una estupenda serie de sketches humorísticos que utilizaban como apoyo común referencias a arte, ciencia o filosofía, emitida en 2010 en La 2 (cómo no).

Aprovechemos esta ocasión para poner un fragmento de la descatalogada serie. El profesor particular y su sufrido alumno eran mis preferidos:

En Órbita Laika, Pérez ofrece un producto animado y compacto (nada fácil si consideramos que se trata de una horita sin anuncios, que es la tele pública), y consigue resultar entretenido con las múltiples ocurrencias que desfilan delante de los ojos del espectador. Las preguntas de autobombo hacia el invitado de turno suceden rápidamente, a veces despachadas casi con brutalidad por parte de Martín, y luego transcurren las secciones de los colaboradores. América Valenzuela rompe el hielo con curiosidades varias del mundo de la ciencia, mientras que Antonio Martínez Ron aporta la visualización de la física -sí, los típicos experimentos del Hombre de Negro, con menos medios pero mejor explicados.

Otro divulgador científico como José Cervera nos trae las aplicaciones más rompedoras de la tecnología, mientras Clara Grima utiliza los vídeos mayormente absurdos de youtube para explicarlos desde una perspectiva racional. Además tenemos la sección de ciencia en la cocina, que nos muestra los procesos fisicoquíomicos que se dan en la más golosa de nuestras estancias, animaciones explicativas de diversos fenómenos, y el matemático Raúl Ibáñez nos habla sobre la influencia de las mates en la vida cotidiana. ¿Se ha conseguido el tan perseguido sueño de enseñar y entretener?

Pues, pse. La audiencia del programa no supera el 3%, y aunque pueda ser un resultado suficiente para sobrevivir en las escasas exigencias de La 2 (y más teniendo en cuenta que el programa -impecablemente realizado- lo paga la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología), de momento no parece que tenga un impacto de primer orden en la difusión de la ciencia a nivel popular.

También habría que hablar de la autocontraprogramación que sufren por parte de su hermana mayor, que en paralelo a este contenido divulgativo propone desvergonzadamente la más pura evasión, últimamente encarnada en productos superheroicos de la factoría Disney-Marvel. En fin.

charlie-hebdoToca desearles suerte, y señalar que parte del objetivo sería que este u otro programa de orientación similar llegue a superar los resultados de las mentadas emisiones de servicios religiosos. Porque yo no dudo de que el nombre de esta Órbita no está inocentemente escogido, y que eso de que la ciencia y la religión no compiten sino que se complementan es una falacia y de las buenas. Pues eso, más análisis racional, más sentido del humor y menos artículos de fe.

 

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