lunes 18 de diciembre de 2017 -
A Revolta | Magazine Cultural Online

LA BROMA INFINITA

RajoyBN

Muchas veces lo que más gracia nos hace no es fruto del intelecto, sino de la pura casualidad. Tal vez sea por esa pequeña maldad humana de sentirse por encima de la inocencia ajena, reforzando al siempre necesitado ego, pero errores garrafales y meteduras de pata generan frecuentemente hilaridad. No son pocas las manifestaciones artísticas que viven de este humor patético.

En el ámbito personal, reconozco que llevo toda la campaña electoral descojonado con el lema escogido por el PP: España, en serio. Citando a Seth Meyers: really!?!

Ante el inconcebible aguante de Mariano en medio del huracán (aguante en paralelo al de Luis el Cabrón, pero vamos, que a éste no le queda otra), su partido nos cuenta que van en serio. Surrealista, al menos, resulta que con todo y más posiblemente ganen los comicios. Reconozcamos que la cosa es un poco de risa, aunque sea histérica.

Por supuesto no ha sido el único episodio cómico de la carrera hacia las urnas, y no me refiero con esto a la búsqueda de enseñar un perfil cercano de los candidatos con Pablo Motos o Bertín Osborne. El éxito de ambos programas televisivos pertenece más bien al género de la tragedia.

Hace algo más de año y medio apareció en este magazine una entrada del que suscribe sobre las elecciones europeas. Con mi habitual presciencia, aventuré una bajada de participación como resultado del hastío ciudadano ante la política.

Resultó que no, claro. El clima de participación popular establecido durante el 15-M resultó en propuestas que cristalizaron antes de los plazos previstos. Podemos pasó de ser una supuesta broma (un saludo a Intereconomía… donde quiera que esté) a una amenaza, y los medios ejecutaron su obligada campaña de descrédito. El argumento más sólido que utilizaron fue el de la falta de estructura del nuevo partido: ¿cómo organizar una candidatura a nivel nacional desde cero manteniendo un mínimo de nivel?

Pero el nuevo chico de oro antisecesionista, Albert Rivera, no despertó tantas dudas al expandir su proyecto fuera de Cataluña… o quizás sí:

Especial mención a la vía romana a Santiago. Para los foráneos, lo de las orquestas forma parte de la ideosincrasis gallega y, como tal, subsiste en un ámbito de caciquismo y fraude.

Podríamos echar el día recopilando barbaridades de mítin de todos los colores del espectro. Sin embrago, éstas son normales en el contexto de nerviosismo y presión que inevitablemente se da durante la vorágine electoral. Un consejo para quien se lance al púlpito: lee lo que hayas escrito tú, que a l@s becari@s se les paga muy poco y no da para exigencias.

Y luego está el humor físico, el slapstick. Primero Rajoy le da una colleja a su chaval (para mí un acto deliberado con estudios demoscópicos en la mano), y ya en la recta final de este fregado, le parten la cara al propio Mariano. No es cosa de risa, ni tampoco justicia poética, aunque reírse en la cara de la gente sienta muy mal, así que con la de años que lleva haciéndolo el Presidente, pues seguramente se esperaba algo así (probablemente esperase más de su seguridad). Es una confirmación de que vivimos un esperpento que seguro no acabará el domingo, y que, como la película ficticia de James O. Incandenza, sólo terminará con nuestra alienación o muerte. Espero equivocarme (una vez más).

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