domingo 19 de noviembre de 2017 -
A Revolta | Magazine Cultural Online

PAUL EL CONEJO. Una biografía autorrizada (rizando el rizo)

Por Dave la Moska

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Paul el Conejo nació un día siete del mes siete, del año siete en las Tierras de Perogrullo.

Hijo de Conejo Sexto Más Huno y Séptima Coneja, fue sietemesino, séptimo hijo varón de la séptima camada y por eso se ha hablado y hablado de que estaba perseguido por una maldicción, o sea que estaba maldicho. Y maldecido también. Pero en realidad sufría de una rara enfermedad llamada el Síndrome Replay, trastorno que le hacía repetirse más que chicle de ajo.

Su infancia transcurrió marcada por los episodios provocados por dicho síndrome, episodios que se reiteraban y lo llevaba a hablar del estado del tiempo hasta el hartazgo, explicar los chistes propios y ajenos, o repetir una jugada en un partido de fútbol con sus amigos, intentando reacomodarlos como si fueran piezas de ajedrez.

Digamos que no era precisamente muy popular.

A muy tierna edad -aún no estaba para estofar- buscó cobijo en la religión y allí encontró terreno abonado para desarrollar su síndrome a base de insistencias varias.

Más tarde trabajó en una cadena de montaje en serie pero fue despedido porque los autómatas se reseteaban solos, se desconectaban o directamente se autodestruían.

Siete semanas después conoció la Filosofía, a la cual aportó su ya famosa frase: “La vida es corta…y pega”. Y en eso anda.

PEROGRULLO: SU TIERRA, EL LUGAR DONDE TODO EMPEZÓ…una y otra vez…

Para comprender a Paul el Conejo, no hay nada mejor que saber sobre el lugar donde nació y desarrolló su existencia.

Las tierras de Perogrullo forman parte de la Gran Planicie Argumental, delimitada por las montañas de Lugares Comunes, los ríos De Frases Hechas y Reiteraciones que desembocan en el mar de Redundancia.

Perogrullo era tierra fértil hasta que la asoló, no una plaga, sino varios plagios de langosta de los cuales no pudo recuperarse. Luego vinieron años de sequía (intelectual) para continuar con lluvias copiosas que por copiosas terminaron confiscadas por la Sociedad General de Autores.

¿A que país pertenecen las tierras de Perogrullo?  Son de Kajón, Obvio capital.

Su Escudo tiene un lema que reza: “Gastam ossa liva”, en lengua ancestral. Y el himno repite sin cesar “La bandera ondea…eaa…eaaa” a ritmo de “Tachata y Plana” copia de otros existentes, pero con replicado de batería de lata.

Sus platos tradicionales son “El tostón refrito”, comida que se salta a la vista, y otros platos que repiten como el “otra vez arroz” o “sopa, dos platos”, así como su postre nacional: el “Reflán”.

A medio camino entre el flan y la galleta de la fortuna,  el “Reflán” es un postre a base de sucedáneos de huevo que contiene una tira de papel en su interior con un mensaje recocido y acaramelado. La costumbre es sacarlo con los dedos antes de comerse el postre.

La danza tradicional del país es “La Chatarrera”, retazos de otros bailes existentes, unidos por pesadas declamaciones que relatan los pasos de los bailarines. Se termina dando saltos, vueltas y vueltas (sin llegar a nada) al grito de: “¡Esto una danza! ¡Esto es una danza!”, acompañando con mucha lata, también.

Digamos por último que las tierras de Perogrullo tampoco son originales de allí, sino que fueron traídas de países vecinos, así como toda su fauna y flora, adaptándolas a su entorno.

A Perogrullo se llega por el Camino Fácil de lo Evidente, un camino corto y lleno de falsas salidas.

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