lunes 20 de noviembre de 2017 -
A Revolta | Magazine Cultural Online
Meira

 

Puede resultar extraño que una de mis zonas favoritas de Galicia sea la — aparentemente— sosa y anodina Terra Chá, esa enorme llanura en pleno corazón de la provincia de Lugo. Lo puede parecer porque, como ya he mencionado en algunos artículos, Galicia posee una variedad patrimonial y natural inmensa. ¿Por qué escoger una simple llanura cuando tenemos fabulosos parajes naturales —costeros como A Costa da Morte o montañosos como O Courel— e importantes villas y ciudades con destacado patrimonio monumental —es el caso de Compostela, Ferrol, Ribadavia, Betanzos o Monforte—? Pues la razón es bien sencilla: porque la Terra Chá y sus alrededores nos ofrece toda esa enorme variedad en sus escasos 2000 km cuadrados de superficie.

La finalidad de este artículo es ofrecer al lector una serie de alternativas para visitar la chaira lucense. Incluyo dentro de la Terra Chá municipios colindantes como Mondoñedo o Meira, dada su proximidad y las posibilidades que ellos ofrecen.

De paseo con Otero Pedrayo

De nuevo acudo —como en otras ocasiones— al gran Otero Pedrayo y su fabulosa Guía de Galicia (1926), para destacar la singularidad de la chaira lucense. En el capítulo Estética del paisaje, refiriéndose a toda Galicia señala el ourensano: “Paisajes de sierra, de montaña, de bocarribeira, de valle, de costa, combinan con diverso acento (…)”. Es por ello que, dada la enorme variedad geográfica que podemos encontrar en nuestra tierra, destaque sobremanera entre valles, montañas y costas, la singular Terra Chá: “(…) vasta planicie ondulada (…), altura media de 400 metros (…) se limita (…) entre las lentas aguas del Miño inicial y el Tamboga”.

Es probable que no esté al alcance de cualquiera el poder valorar esta singularidad. Sea cual sea el motivo que impida tener la sensibilidad suficiente para apreciarla, quizá convenga volver a citar a Otero, el cual, al referirse a Galicia en su conjunto, recomienda: “No se le busque como parque de recreo, o con sentimientos y afanes de turismo. Hace falta un espíritu peregrino para sentirlo y sorprender una belleza recóndita que pocas veces se acompasa con el concepto de lo bonito, de lo tranquilizador, que se busca en los bellos paisajes”.

GUIA OP bn

La Terra Chá ofrece multitud de posibilidades para todos los gustos:

– Para los amantes de la naturaleza, dos destinos. El primero, la Lagoa de Cospeito, uno de los humedales más destacados de Galicia. Incluida dentro del área geográfica de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño (UNESCO, 2002), destaca por su variada flora y fauna. Junto a uno de los accesos a la laguna se levanta un Centro de Interpretación, con paneles informativos, así como un amplio mirador. El segundo, el Pedregal de Irimia, lugar de nacimiento del río Miño, el más importante de Galicia, el cual después de nacer en O Pedregal junto a la Sierra de Meira recorre toda la Galicia oriental hasta verter sus aguas a A Guarda (Pontevedra), sirviendo su desembocadura de frontera natural con Portugal. El nacimiento del rió Miño fue motivo de polémica durante muchos años; en la actualidad se considera la tesis mencionada como la definitiva, descartando algunas teorías que barajaban la posibilidad de que el río naciese en la laguna de Fonmiñá, dentro del vecino concello de A Pastoriza.

Nacimiento del Río Miño

La arquitectura de la zona

– Para los amantes de la arquitectura, otras dos opciones: Mondoñedo y Meira. De Mondoñedo, tierra natal del gran Álvaro Cunqueiro, destaca no sólo la Catedral —epicentro de la diócesis que lleva el nombre del municipio, presenta variedad de estilos, desde el románico hasta el barroco— sino ese aire lúgubre y misterioso, que bien podría hacer de la villa el escenario de una novela negra. En Mondoñedo está ambientada la leyenda de O Pasatempo, aquella que narra la ejecución del Mariscal Pardo de Cela allá por el siglo XV. Famosa es también su tarta, la tarta de Mondoñedo, que popularizó el singular repostero Carlos Folgueira, conocido como O Rei das tartas. En el extremo oriental de la chaira se encuentra la villa de Meira, cuya importancia se encuentra vinculada al antiguo monasterio cisterciense de Santa María de Meira, fundado aproximadamente en el siglo XII. Del antiguo monasterio sólo se conserva intacta la solemne Iglesia, fiel al espíritu austero de la Orden del Císter, tanto en su interior como en el exterior. Sensacionales son los herrajes de la puerta (del siglo XII) y el rosetón de la fachada. El resto de estancias han desaparecido; únicamente pueden verse vestigios de lo que fuera el claustro procesional en los arcos adosados al muro derecho de la Iglesia. Destaca también el edificio Consistorial donde antiguamente se situaba la portería, de cuerpo renacentista y fachada del siglo XVII y XVIII.

El monasterio de Santa María de Meira

La Historia en la Terra Chá

– Para los apasionados de la Historia, la Terra Chá ofrece uno de los castros más impresionantes de Galicia: el castro de Viladonga. La visita al castro se completa con el Museo Arqueológico situado junto al mismo. El conocido arqueólogo gallego Chamoso Lamas dirigió las primeras excavaciones en la década de los 70. El castro de Viladonga destaca por ser, como señala la página web oficial del Museo, “un verdadero modelo formal de castro del Noroeste” con muralla, foso, antecastro y viviendas articuladas alrededor de diferentes calles. Vale la pena subir hasta el perímetro del castro —de mayor altitud, por cuestiones defensivas— y observar las maravillosa vistas panorámicas del mismo. El Museo, repartido en varias salas, ofrece exposiciones permanentes y temporales, así como actividades para niños. También se pueden adquirir publicaciones y objetos de recuerdo en la pequeña tienda que comparte mostrador con la recepción.

Catro de Viladonga (Lugo)

Castro de Viladonga (Lugo)

– Para los que busquen un ambiente, digamos, más urbano, la capital de la Terra Chá, Vilalba, permite bien dar una vuelta por alguna de sus tiendas como pernoctar, comer o simplemente dar un paseo alrededor del Torreón de los Condes de Andrade —antigua Torre del Homenaje del Castillo de los Andrade—, en la actualidad Parador de Turismo. También en Vilalba se sitúa el Área Recreativa de A Magdalena, con merendero y playa fluvial, así como pistas de tenis y piscina.

Torreón de los Condes de Andrade (Vilalba)

Torreón de los Condes de Andrade (Vilalba)

Para saber más sobre A Terra Chá…

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