domingo 23 de julio de 2017 -
A Revolta | Magazine Cultural Online

“EL ARTE A MENUDO SE PRODUCE EN LUGARES MARGINALES A EXPENSAS DEL MERCADO Y DE LAS INSTITUCIONES”

PortadaLaxeiro

Samuel Castro (A Coruña, 29-10-1981) es un artista multidisciplinar, dedicado principalmente a la producción escultórica. Licenciado en Bellas Artes por la Facultad de BBAA (Pontevedra), autor de la tesis Proyectar en el tiempo. Morfologías biorreceptivas en superficies urbanas de Galicia, desde el pasado viernes 16 de diciembre de 2016 la Fundación Laxeiro de Vigo alberga su exposición Sistemas dinámicos.

Hablamos con él de arte: su teoría, su historia y su relación con la sociedad.

Empecemos por lo más reciente. ¿Cuál es la motivación detrás de las piezas expuestas en Sistemas dinámicos?

La motivación principal es presentar dos enfoques para acercarse al concepto de tiempo, uno lento y progresivo propio de los vegetales y otro más inmediato como el de las esculturas con movimiento. Entre este doble enfoque se produce una tensión que estructura la exposición y rescata algunas de las paradojas de nuestra época.

Otoño

La dinámica describe la evolución de un sistema en el tiempo. ¿No es éste uno de los temas primordiales del arte? Desde los principios de la expresión pictórica, el capturar esta elusiva cuarta dimensión es objetivo de todo artista…

Totalmente cierto! El arte ha capturado momentos únicos y ha conseguido que permanezcan representaciones de eventos sociales y políticos claves para la historia. También ha inmortalizado procesos efímeros de la naturaleza como un atardecer o un caballo al galope…

Sección br.jpgPero los medios actuales permiten una exploración múltiple de esta cuarta dimensión, mi enfoque se desarrolla por una parte con la escultura cinética entendida como una obra de tres dimensiones que modifica su estado ante el espectador y por otra parte con proyectos escultóricos planteados en una escala de tiempo dilatada y pensados para integrar sus modificaciones, principalmente la colonización vegetal.

Tu tesis también participaba de la reflexión temporal a esta última escala.

Sí, precisamente tiene que ver con este enfoque temporal dilatado al que me refiero, con plantear el objeto artístico destinado a la intemperie como una base para que se exprese el clima.

En este marco de trabajo tratamos de prever las zonas más biorreceptivas de la escultura y entender la colonización biológica como un aliado estético del proyecto y no tanto como una patología a erradicar.

Hablemos ahora de nuestro tiempo. Las transformaciones en las comunicaciones definen un nuevo modelo de producción y consumo. En ese marco, ¿donde encaja la figura del museo tradicional? ¿Puede ser un vestigio del pasado?

Muy cierto, puede que comiencen a estar desfasados y que gran parte del arte se consuma a expensas del museo… pero el objetivo de sacralizar, conservar y magnificar que desarrollan es difícilmente reemplazable.

Molino de azufre brNo digo que haya que derribarlos a cañonazos a lo Maiakovski, pero quizás necesiten una redefinición. Hoy día parecen el reducto de un tiempo de apreciación distinto al que predomina últimamente: el público está cada vez más acostumbrado al trepidante bombardeo informativo de la sociedad del espectáculo.

Si, los museos no son muy visitados y menos los de arte contemporáneo. Puede que sea una señal de que están obsoletos… pero insisto en que además de exhibir, sacralizan.

También podemos plantear al museo como la frontera entre dos ámbitos que perfectamente se pueden solapar: el arte “popular” y el arte “culto”. Tiene un tanto de ambos.

Puede ser, pero el museo tiene aspiraciones de delimitar con sus fronteras cual es el arte culto, lo que no quiere decir que lo consiga. Pero el “museo” es lo opuesto a la “feria”

En lo referente a lo popular, las posibilidades de exposición son mayores que nunca. Sin embargo no será todo jauja, algún inconveniente habrá…

Las posibilidades de “exposición” son abundantes pero no las posibilidades de “sacralización”, que son más escasas. El ochenta por ciento es pura broza.

Ahora quiero que me defiendas la función del intermediario, investigador, crítico o analista, ante la sociedad en el caso del arte “culto”.

Pues en el caso del intermediario que nos atañe, Javier Buján, ha sido fundamental para llevar a cabo la exposición y generar un discurso coherente.

Pero generalmente la figura del comisario entraña un poder y una legitimidad que se le resta al artista que se ve manejado literalmente por un personaje extraño que se mueve entre el mercado y el arte.

Hay en este caso también diferentes ámbitos temporales: el de la rabiosa actualidad y el del buceo en el pasado. No faltan ejemplos históricos de artistas que en vida no han tenido éxito, ni “popular” ni “culto”, pero cuya obra aguanta el paso del tiempo mejor que otras, ganando un peso e influencia reconocidas por los estudiosos a posteriori. ¿Convenimos, pues, que el verdadero valor de algo lo da el paso del tiempo?

Efectivamente, hay personajes clave que se mantienen en la sombra y florecen también en la sombra. El arte a menudo se produce en lugares marginales a expensas del mercado y de las instituciones.

Desde luego el paso del tiempo es indispensable para establecer juicios y estructuras para comprender estos experimentos y transformarlos en productos que se puedan consumir.

Por último, una cuestión ajena al tiempo y más bien relativa al espacio y a la materia que lo ocupa. Veo que utilizas mucho material reciclado, ¿qué hay detrás de eso?

Es fundamental para mí usar materiales reciclados o directamente residuos electrónicos. Soy partidario de reciclar todo lo posible pero sin llegar al síndrome de Diógenes (que puede ser contraproducente).

A menudo abrir un electrodoméstico es un gran aprendizaje, hay un diseño de las piezas, una lógica en el montaje y un funcionamiento a modo de propiedad de conjunto. Además de conseguir componentes electrónicos te ayuda a entender lo que usas… y con la cultura DIY a reconstruirlo o rediseñarlo.

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